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Mostrando las entradas de julio, 2019

Del libro" "Las aventuras de Juancito: O el niño que vino de Marte "

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Capítulo 4 "Felicia, la señora de un poquito más arriba". Novela: "Anacleta Borgoñez y sus maridos"

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Capítulo 4
Felicia, la señora de un poquito más arriba





Las madrugadas siempre eran largas para la mujer. Ella se había casado con Jacinto como parte de un trato hecho entre su familia y la del hombre. De no haber ocurrido aquel matrimonio forzado  su padre habría perdido las tierritas fértiles por las que cruzaba el río de Barrancones y que habían quedado literalmente en medio de las posesiones de Jacinto. El matrimonio arreglado sirvió también para amainar las deudas del Viejo, quien apenas conseguía mantener en pie la economía familiar después de años de litigio por aquel pedazo de suelo.

Felicia, hija única, recién acababa de cumplir los quince y Jacinto ya andaba en sus treinta. Sin embargo, el sacrificio fue en vano, porque poco después de la boda, el Viejo quedó atrapado en una crecida del río y murió ahogado. Su cuerpo fue encontrado a los tres días, río abajo y los buitres habían dado parte de él.Fue una visión horrible que aun cuando el tiempo ha transcurrido no consigue olvida…

"La bolita" del libro "Hashtag Cuentos"

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La Bolita


Juana María estaba sentada en el portalito de su casa, mirando cómo caían las hojas. Su desgano aparente era una mampara para el resto del mundo porque en realidad estaba pensando en cómo sacarse el Premio Gordo de la lotería cubana: La Bolita.

Un sueño promisorio, una cábala mañanera la tenía pegada al piso caliente, sin moverse. En la cocina los calderos vacíos.La verdad es que llevaba tres noches sin comer porque no había nada que poner a la candela. Su marido, Gilbertico, había subido a las lomas de San Cristóbal a ver si encontraba una jutía que cazar, pero regresó con las manos vacías y un hambre atroz que se evidenciaba en la lividez de su rostro.

El esfuerzo había sido grande y por gusto. Y eso que allá en el pico de la loma vivía su amigo, Everardo, pero nada de nada: ni jutía ni nada de nada para llevar a la mesa. Por ahí fue que comenzó lo de ganarse el Premio Gordo. Del viaje le habían quedado dos pesos y por más que ella se los pidió la respuesta no cambio:

—Que no,…

Entrevista Lázara Ávila Fernández – Nuevos libros. Por Ismael Lorenzo

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Poemas del libro "Lluvia amarga"

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"Amor "



Amor esta noche mi abrazo

es diferente

mi beso

es diferente

quiero, entre el camino y la duda

entre la duda y el desespero

entre el desespero y el sueño

quiero, besar tu cuerpo entero

quiero colmar de alegría

ese espacio

tuyo y mío

como siempre.

Amor, que en tus devaneos

me traes y me llevas

sobre la cuesta halada

sobre el verso y la risa

sobre el dolor y el llanto

esta noche quiero

tenerte y no tenerte.

Amor que alzas la copa

para besar de mis labios

el beso del gran amor

quiero esta noche

una mirada regalarte

un sol

y quien sabe

si robe un unicornio para ti.

Amor que me enloqueces

que me besas y me muero

que me tocas

y yo tiemblo

que me hablas

y enmudezco.

Amor

quiero regalarte

la noche.



"Verde la luz de la luna"

Verde la luz de la luna,

luna triste que te empecinas

en recordar.

Luna que sobre el asfalto llora

y se quiebra al desamor.

Luna, triste luna

que me acompaña y te niega

que te niega y te recuerda.

Ven, que hay un sitio perfecto

sobre el halo de luz

y la madrugada.

Ven que hay un alma

que espe…

Capítulo 3 Vivir o morir. Segundo soliloquio. Novela: "Anacleta Borgoñez y sus maridos"

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Capítulo 3Vivir o morir. Segundo soliloquio


No debí sobrevivir aquello, pero el instinto de supervivencia fue mayor que mi mala suerte. Cuando pensaba que ya no podía más se apareció de nuevo la luz, la mujer con su corona de oro y el precioso querubín. Él comenzó a sonreírme. Sonreía como si fuera un sol y la mujer, bueno, ella solo me miraba a los ojos, buscando dentro de mí algún indicio de vida… Puso al chiquillo sobre las aguas, sobre una yagua flotadora y se me acercó lo más que pudo para darme boca a boca. Pero, yo me resistía. No quería, definitivamente no quería vivir. Estoy convencida de que ni siquiera tenía una idea exacta del daño que me había causado Jacinto, pero no quería seguir viviendo. Recuerdo que el querubín comenzó a echarme agua. Con sus manitas vapuleaba, constantemente, en la corriente, sin parar ni un segundo y las gotas comenzaron a mojarme la cara, él no dejaba de sonreír… de mirarme con aquellos sus ojitos oscuros, empequeñecidos por la picaresca mueca de s…

Entrevista a Lázara Ávila Fernández (fragmento) Por Alonso de Molina (España)

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La siguiente entrevista fue publicada originalmente en  la Revista digital "De Sur a Sur", en agosto de 2017
Buenas tardes estimada Lázara Avila Fernández. En primer lugar, agradecerte el que me hayas dado esta oportunidad de entrevistarte, pues me permite conocer un poco más de ti, de tu obra, así como tus proyectos inmediatos y futuros.
Esta entrevista es la primera que he realizado en mucho tiempo, durante algunos años yo era el responsable de realizar las, entrevistas para la Revista Alaire, ésta es mucho más difícil para mí, pues no está orientada únicamente en el contexto poético, sino que se orienta a saber más de la persona entrevistada que, además de ser poeta, es también escritor, empresario y seguramente más cosas.
Por ello, por ser tú y porque es algo nuevo para mí, vaya por delante mi entusiasmo y mis deseos de que podamos hacer un trabajo interesante que responda a las expectativas de los lectores.

–Pregunta obligada, cuál es tu background, de dónde procede, des…