Entradas

Mostrando las entradas de marzo, 2017

Yo, tú

Yo apenas carne apenas viento hecha a la vieja usanza en harapos. Yo apenas del viento un soplo hecha barcaza en madrugada sin timonel ni rumbo. Yo intentando apenas nombrarte intentando decir y hablar vivir. Yo que sobre la cumbre encontré tus brazos y cuesta abajo tu olvido. Yo a quemarropa reclamando un beso un beso apenas apenas un beso. Yo que me derrumbo sobre tu risa. Yo que muero sin ti. Yo apenas carne apenas viento. Lluvia apenas. Tú que me olvidaste que ya ni mi nombre recuerdas. Tú siempre tú recordándome que ya no estás.

En un beso

Y las palabras hieren como el primer día hechas de supuestos y de medias verdades y de angustias y de escuchas. Las palabras fugitivas las que no saben de precios ni de competencias mordaces a veces tiernas a veces duelen queman hieren. Bendita la palabra mustia la que no se dijo para no herir la que aplacó el llanto y la espera. La que anduvo cientos de caminos y no desmayó. Bendita la palabra amante y compañera la que viaja sempiterna dispuesta siempre a acallar en un beso la duda.

El aché lo tiene Teresa, capítulo 2

El verano es muy caliente en Cuba, capítulo 3