En un beso

Y las palabras hieren
como el primer día
hechas de supuestos
y de medias verdades
y de angustias
y de escuchas.
Las palabras fugitivas
las que no saben de precios
ni de competencias
mordaces a veces
tiernas a veces
duelen
queman
hieren.
Bendita la palabra mustia
la que no se dijo
para no herir
la que aplacó el llanto
y la espera.
La que anduvo cientos de caminos
y no desmayó.
Bendita la palabra amante
y compañera
la que viaja sempiterna
dispuesta siempre
a acallar en un beso
la duda.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

"Llorar no cuesta" y "La trampa", dos novelas cubanas

María Magdalena y el huracán

Escenarios de inmigrantes, en dos novelas: "La trampa" y "Llorar no cuesta", de la autora cubana Lázara Ávila Fernández