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Del libro de poesía: "Lluvia amarga"

Hoy descubrí 



Hoy descubrí que el silencio es una paradoja
la dulce paradoja de los ausentes;
incongruencia vetada en los congresos
gritada al viento
sin más cordura
que la del hombre empecinado
y escondido
tras el ropaje viejo de la argucia.

Hoy descubrí que el infinito
es una línea
hacia donde la tristeza se desplaza
sin más apoyo
que el consuelo de una lágrima.
Triste viento que pesaroso andas
sin más aliciente
que el saberte prisionero de la
tempestad.

Pobre sueños que recorrieron
el camino
y en tristeza regresaron
al hogar:
marchita caminata
hastiada de besos entregados a la sombra.

Hoy descubrí que el silencio es una paradoja
incongruencia abrupta de la espera
sobre la nada.


Lluvia amarga 

Lluvia amarga de retazos
para esconder las dudas
y el temor.

De tulipanes en los balcones
sobre la espera.
Lluvia de risa en máscara
antifaz halado
tartamudeando mi desnudes.

Lluvia de cuerpos rotos
y de promesas tiradas a la basura
sobre el intempestivo adiós
y mi amargura.

Lluvia que destroza el canal
la carretera y convierte en lodo
todo.

Lluvia amarga de rizos
y banderolas
de hámagos
y de mentiras
de cuerpos rotos sobre una pena
de penas rotas
sobre una duda.

Lluvia la que no es sincera
la que no asombra
la que no ama
la que me miente y te miente
lluvia
amarga.


Te descubro


En solitario
sobre la bruma virtual
de las palabras
recorro tu recuerdo, ese
que viene y va sin ataduras
ni blancos ni negros
multicolor,
y descubro que nada existió.

En solitario
sobre la bruma virtual de los que se nombran cuerdos
me detengo a preguntar
por el valor de lo sincero
del amor
y el desapego.

En solitario sin nada ni nadie más
que un pedazo roto de existencia
me detengo a mascullar
un Padre Nuestro
y entonces
te descubro solo
en lo incierto.


Verso


Verso toca su piel
con mis besos
en madrugada.

Tómate un descanso
sobre su pecho
y amantísimo ve
hasta sus labios.

Verso que te despojas de ti
y lo entregas todo.

Verso, verso
sobre la miel
y su piel
sobre la cumbre
y la vida
haciendo del baile de los amantes
la risa en fuga.

Verso que te deleitas
con su mirada
y generoso entregas cada balbuceo
cada palabra.

Verso que sobre la cumbre
olvidas dolor y muerte
escases y nada.

Toca su piel
con mis besos
en madrugada.

Verso, verso
tómate un descanso
sobre su pecho.

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