La mañana es un pecado

La mañana es un pecado
para quien no quiere ver
para quien se asusta
o miente
para quien se burla
o envejeció sin amor.
La mañana es la tristeza
a solas
sin cobertor
sin prisas,
sin ti.
La mañana es un arcoíris sin lluvia
un trino sin canto
un dolor  de tristezas ebrío
porque ya no estás.
La mañana es sin tu presencia
apenas, el comienzo
de  un día largo
que quiso maquillarse
y de los tonos
solo el gris puso en su cara.
La mañana es un dilema
pecado y sonrisa agría
para que nadie sepa
que lloro a solas
por ti.




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